Cada una de sus palabras retumban en mi cabeza, cada 'te quiero' que se grabó lentamente en las paredes de mi mente. Cuando la ropa me roza la piel recuerdo las dulces caricias que me regalaba al sonreír. Y lo peor es cuando siento frío, pero no hablo del frío del invierno que con abrigos y mantas desaparece, sino del que solo con sus abrazos se me pasaba, porque con ellos me sentía segura, segura de tenerlo, de que no estaba sola. Ahora tengo frío y miedo. Miedo de equivocarme, de que sí sea el momento, la persona y la situación. Miedo a que el destino no nos de otra oportunidad y de no volverme a sentir así, como cuando le conocí. También tengo miedo a que aparezca su adecuada o mi adecuado, porque en el fondo no quiero que aparezca, y quiero equivocarme con lo que pienso, con el hecho de que se de por vencido con lo nuestro, y que lo convierta en un suyo con la puerta abierta, pero no para mí.
Si esto pasara no le podría culpar, todo habría sido mi culpa, mi decisión. Y si por el contrario, yo encuentro a mi adecuado, le prometo que nuestro 'nosotros' será solo nuestro, y que las vibraciones, momentos, ilusiones, lágrimas y recuerdos solo le pertenecerán a él y a mí; y nunca le cerraré la puerta, porque en mi vida siempre será bienvenido, querido y necesitado. Aún como amigo, seguro que me sigue sorprendiendo igual y me hará sentir diferente, especial, como solo él es capaz.
Ahora mismo el esquema que tenía sobre el amor se me ha roto, las lineas que unían las ideas se han borrado. Si hago memoria puedo alcanzar a recordar que mi ''teoría'' se basaba en que el amor verdadero solo aparece una vez , si tienes la suerte de poder darte cuenta de quien es, hay que luchar por estar juntos.
¿Pero ahora que me cabe decir de mi mente y del lío que me llevo en ella? No lo sé, no sé nada, lo intento pero ahora yo misma estoy dividida y en posiciones opuestas. En un 'bando' están los recuerdos, los besos, las caricias,... todo lo que un día compartimos, y el el otro, las dudas, el no sentirme como antes, el no entender como actúa en ocasiones,... El primero me dice que deje de lado todo lo malo y que me aferre a lo bueno, pero no me puedo engañar y cubrir mis ojos con la venda de la ignorancia, porque con eso no solo me engaño a mí misma, sino que a él también.
A día de hoy no sé que será de nosotros, pero creo estar haciendo lo correcto para ambos. Solo quiero que sea feliz, bueno, que seamos felices, tengo que pensar un poco en mí. Aunque ahora él no crea que pueda superarlo, yo puedo afirmar con d¡certeza que lo hará, y lograremos ser amigos y, a partir de ahí, que el tiempo decida.
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